Monday, 2 April 2018

INSCRIPCI√ďN EN LA TUMBA DE UN BABUINO SAGRADO ūüďú

Adem√°s de monumentos tan famosos como el complejo funerario del rey Djoser, con la primera pir√°mide, o las galer√≠as del Serapeum, Saqqara contiene bajo sus arenas otras construcciones a trav√©s de las cuales nos podemos acercar a detalles curiosos de la vida en el Egipto antiguo. Hoy os traigo una inscripci√≥n publicada en uno de los vol√ļmenes que edita la Egypt Exploration Society, que recoge las inscripciones dem√≥ticas, jerogl√≠ficas y griegas de la necr√≥polis de los animales sagrados en Saqqara norte. Fueron descubiertas durante las campa√Īas de 1968/9 y 1969/70 por Walter B. Emery, y la actual edici√≥n de los textos es de John Ray. Se trata de unas galer√≠as subterr√°neas designadas como galer√≠a superior y galer√≠a inferior, que consisten en largos pasadizos con nichos en las paredes. Estos nichos, que conten√≠an las momias de los animales, estaban cubiertos por losas de piedra sobre las que fueron escritos obituarios. Las inscripciones datan de mediados del s. II a. C. El bloque que veis en la foto es uno de ellos. En la imagen ten√©is la fotograf√≠a, y el dibujo a l√≠nea de la inscripci√≥n, clasificada como texto A4. El texto, escrito en dem√≥tico, dice lo siguiente:



1. A√Īo 5, mes de Khoiak (4° mes de la estaci√≥n de Akhet), d√≠a 15. Que seas alabado por siempre y eternamente,
2. oh Osiris babuino Djedbastetiuefankh, que fue traído
3. (desde) Alejandría cuando era joven. Su salvación (es decir, su muerte) ocurrió
4. en el dominio de Ptah-bajo-su-arbol de moringa, cuando era viejo, en el a√Īo 5, mes de Khoiak, d√≠a 14.

Este texto es muy interesante, ya que en pocas l√≠neas nos cuenta un poco de la vida de este babuino. Parece indicar que en Alejandr√≠a exist√≠a un lugar donde se criaban babuinos. Sabemos que los Ptolomeos ten√≠an un zoo real en la capital, fundado por Ptolomeo II. Varios de los Ptolomeos se interesaron por y promovieron el culto a los animales, y es posible que dicho criadero proporcionase tambi√©n babuinos al Serapeo de Alejandr√≠a y a otros templos dedicados a Hermes-Thoth. El babuino fue llevado a Menfis cuando eran todav√≠a jovencito, ya que los babuinos adultos pueden ser violentos, lo que har√≠a que el viaje pudiera ser peligroso. Desconocemos la edad a la que muri√≥ este babuino, pero el texto indica que muri√≥ ya viejo, por lo que debi√≥ tener una larga vida. Su nombre, Dd-bAstt-jw=f-anx, significa "Bastet ha dicho: √©l vivir√°". 

EDICI√ďN DEL TEXTO:

RAY, J. (2011): Texts from the Baboon and Falcon Galleries. Demotic, Hieroglyphic and Greek Inscriptions from the Sacred Animal Necropolis, North Saqqara, Londres: Egypt Exploration Society.

La imagen corresponde a la fig. 6.

NOTA: Sobre la expresi√≥n "su salvaci√≥n" como sin√≥nimo de "fallecer": El verbo wDA (Wb. I 390.14-401.2) significa "estar intacto, estar completo" originalmente, y a partir de aqu√≠, tenemos la acepci√≥n "estar sano" (de aqu√≠ deriva el t√©rmino wDA.t, wedjat, el nombre del Ojo de Horus curado por Thoth). En dem√≥tico, la combinaci√≥n wDA xpr (EG 108) significa "fallecer", y es una expresi√≥n com√ļn que encontramos tambi√©n indicando el fallecimiento de los toros Apis. En fases anteriores de la lengua egipcia encontramos con el mismo significado de "fallecer" la expresi√≥n wDA n anx (Wb. I 401.1). Se trata en ambos casos de un eufemismo, ya que los egipcios tend√≠an a evitar el uso de t√©rminos negativos en referencia al rey, dioses, o entidades sagradas como en este caso los animales. El ejemplo m√°s com√ļn de estos eufemismos es el uso de la frase "el enemigo del fara√≥n" en lugar de "fara√≥n", cuando se iba a decir algo malo, como su muerte, o que hab√≠a sido apaleado. Lo m√°s interesante es que wDA en copto, oudjai, es utilizado, en contexto cristiano como equivalente del griego ŌÉŌČŌĄő∑ŌĀőĮőĪ, "salvaci√≥n".

Thursday, 18 January 2018

LEAMOS EGIPCIO ANTIGUO: ALGUNOS EP√ćTETOS DEL DIOS THOTH ūüďú

En este blog me gusta acercaros, especialmente, al mundo de los textos egipcios, ya que √©sta es mi pasi√≥n, y es la mejor forma de aproximarnos al pensamiento de los egipcios antiguos. En mis clases de lengua egipcia, para que mis alumnos recuerden el vocabulario que estudiamos, me gusta poner las palabras en su contexto hist√≥rico, y eso mismo quiero hacer con vosotros. Como sab√©is, el dios egipcio de la escritura era Thoth, que pod√≠a representarse, en la mayor√≠a de los casos, como un ibis o un babuino. Hoy os traigo una bell√≠sima estatua para ense√Īaros algunos de los ep√≠tetos del dios Thoth.




Se trata de la estatua de Minemneb, un escriba del ejército de tiempos de Amenhotep III, que aparece sosteniendo un altar sobre el que hay un babuino sentado. En la parte frontal del altar podemos ver una inscripción en dos columnas, que os he transcrito, transliterado y traducido a continuación.



En ella Thoth (Djehuty en egipcio) aparece designado como Se√Īor de Khemenu, que era el nombre egipcio de la ciudad principal del culto a este dios, Herm√≥polis Magna para los griegos, y el-Ashmunein hoy en d√≠a, nombre que deriva del antiguo nombre egipcio. Al comienzo de la columna pod√©is ver el nombre del dios Thoth, escrito con el ibis sobre un estandarte, con debajo los signos t (hogaza de pan en forma de semic√≠rculo) e y (dos trazos diagonales). Debajo hay una canasta, cuya lectura es nb "Se√Īor", y bajo √©sta ocho elementos horizontales que representan el n√ļmero 8, seguidos del signo para n (l√≠nea de agua) y el jarro nw, terminando con un c√≠rculo con unas aspas dentro, que es el determinativo que indica que la palabra es un nombre de ciudad o conjunto urbano. Khemenu significa, por tanto, "la Ciudad de los Ocho", es decir, de la Ogd√≥ada, los ocho dioses primordiales del mito de creaci√≥n de esta ciudad. Su nombre griego deriva de la interpretatio graeca (es decir, de la equivalencia del dios egipcio con un dios griego) de Thoth como Hermes. El segundo ep√≠teto es "gran dios, aqu√©l que est√° al frente de Heseret". Est√° escrito con el signo de la banderola del templo, nTr "dios", m√°s el adjetivo aA "grande", y una cabeza de b√≥vido y una t para el adjetivo nisbado xn.tj "aqu√©l que est√° al frente" (notad que en un cuadr√ļpedo lo que siempre va al frente es la cabeza). El nombre de Heseret est√° escrito de forma fon√©tica, con los signos para H-s-r-t, seguidos del determinativo de ciudad. No est√° claro si esta denominaci√≥n se refiere al recinto sagrado de Thoth en Herm√≥polis, o a su necr√≥polis, conocida hoy como Tuna el-Gebel, y que contiene las fascinantes catacumbas de los ibis, babuinos y halcones (uno de mis lugares favoritos para explorar en Egipto, os lo recomiendo), ofrendados en honor al dios, o la famosa tumba de Petosiris, de √©poca de la conquista de Alejandro Magno, decorada con relieves de tema egipcio pero estilo griego. El ep√≠teto "el de Heseret" o "aqu√©l que est√° al frente de Heseret" es la forma en la que el dios aparece designado en el texto conocido como Libro de Thoth, un ritual de iniciaci√≥n al arte de la escritura.

Es interesante destacar que Khemenu o Herm√≥polis Magna era la capital del decimoquinto nomo o provincia del Alto Egipto. El n√ļmero 15 estaba √≠ntimamente ligado a Thoth. El d√≠a 15 de cada mes del calendario lunar correspond√≠a a la luna llena, que se equiparaba con el ojo Wedjat, el ojo de Horus que hab√≠a sido da√Īado por Seth, y que Thoth cur√≥. La luna llena era el ojo curado de Horus, y Thoth era por tanto el art√≠fice de dicha sanaci√≥n. Por eso podemos encontrar muchos amuletos en los que el dios sostiene un ojo Wedjat. En el techo astron√≥mico de Dendera vemos una representaci√≥n de los 14 d√≠as primeros del mes como deidades, hasta llegar a la luna llena, representada como el ojo Wedjat en un espejo, tras el que se encuentra el dios Thoth.


Sunday, 14 May 2017

Hiératico en La Momia (1999): "La muerte es sólo el principio"

En este segundo artículo sobre curiosidades egiptológicas en la película La Momia (1999) (el primero podéis leerlo aquí) os traigo un detalle que creo que ha pasado desapercibido por completo. Para ello tenemos que ir primero al comienzo de la película, y recordar la (inolvidable) presentación de nuestra egiptóloga y bibliotecaria Evelyn Carnahan.

A todos nos gusta tener una biblioteca bien ordenada...
 (Copyright: Universal Studios)
Tras crear un completo caos en la biblioteca del Museo de El Cairo, Evelyn mantiene una conversaci√≥n con el conservador del museo. En ella, at√≥nito ante semejante desastre, el conservador exclama que no sabe por qu√© sigue manteniendo a Evelyn empleada en el museo. Ella procede a defenderse y presenta sus credenciales: sabe leer y escribir egipcio antiguo, descifrar jerogl√≠ficos y hier√°tico, y es la √ļnica persona capaz de codificar y catalogar esa biblioteca. A lo largo de la pel√≠cula, uno de mis elementos favoritos como especialista en filolog√≠a egipcia es precisamente que el conocimiento de la lengua egipcia antigua tendr√° un papel de gran importancia para el desarrollo de la acci√≥n (para bien y para mal). Desde la lectura de los textos escritos en el papiro oculto en la caja que Jonathan roba a Rick, pasando por las inscripciones del Libro de los Muertos (sobre este "libro" y c√≥mo es representado en la pel√≠cula, os remito de nuevo a mi primer art√≠culo en esta serie, aqu√≠), las de la especie de piedra de Rosetta donde Evelyn averigua la localizaci√≥n del Libro de Am√≥n-Ra, y por √ļltimo los textos de √©ste libro, vemos c√≥mo Evelyn da buena muestra de su domino de los jerogl√≠ficos y de la lengua egipcia (¡tambi√©n hablada!).

Evelyn encuentra el mapa de Hamunaptra
(Copyright: Universal Studios)

Evelyn leyendo los jeroglíficos del Libro de los Muertos
(la página está copiada del capítulo 151 del Libro de los Muertos real) (Copyright: Universal Studios)

Evelyn leyendo la localización del Libro de Amón-Ra en una estela similar a la Piedra de Rosetta
(Copyright: Universal Studios)
¿Pero qu√© ocurre con el hier√°tico? Cuando Evelyn presenta el mapa de Hamunaptra al conservador del Museo de El Cairo al comienzo de la pel√≠cula, dice que el nombre de la ciudad est√° escrito en √©l en hier√°tico. Sin embargo, el plano que muestra el mapa no permite ver ese texto. Sin embargo, hay otro momento de la pel√≠cula en el que s√≠ que vemos una inscripci√≥n hier√°tica que Evelyn lee para nosotros, pero las circunstancias de su presentaci√≥n hacen que, incluso para aquellos que podemos leer esta escritura, nos pueda pasar desapercibida.

Una vez en Hamunaptra, Evelyn, Rick, y Jonathan descubren el ata√ļd de Imhotep enterrado bajo la estatua de Anubis. Utilizando la llave/caja, consiguen abrirlo dando lugar a un susto cl√°sico de esta pel√≠cula. La momia de Imhotep, todav√≠a "jugosa", aparece dentro del ata√ļd, junto con una serie de caparazones de escarabajos comedores de carne. En el interior de la tapa del ata√ļd, aparece una inscripci√≥n, que Evelyn nos traduce como "La muerte es s√≥lo el principio". Veamos unas capturas de pantalla de esta escena:

Evelyn, Rick, y Jonathan junto al ata√ļd de Imhotep
(Copyright: Universal Studios)
Evelyn lee la inscripci√≥n ara√Īada por Imhotep en el interior de la tapa del ata√ļd
(Copyright: Universal Studios)

En el Reino Nuevo, un sumo sacerdote como Imhotep ser√≠a capaz de leer y escribir en escritura jerogl√≠fica (como efectivamente vemos en la pel√≠cula, cuando lee los conjuros del Libro de los Muertos), pero en su vida diaria escribir√≠a en la que era la escritura utilizada com√ļnmente en textos administrativos o literarios, el hier√°tico, una escritura cursiva derivada de los jerogl√≠ficos, que resume los signos a sus trazos principales, y que a veces combina varios de ellos en forma de ligaduras. No obstante, la inscripci√≥n ara√Īada en el interior de la tapa del sarc√≥fago es rara... salvo que giremos la imagen 180¬ļ (la he aclarado ligeramente para que la inscripci√≥n se vea con m√°s claridad):

Imagen anterior rotada 180¬ļ y aclarada
(Copyright: Universal Studios)
Y ahora sí que podemos leer...


En la imagen inferior he copiado el texto hier√°tico tal cual aparece en la captura de pantalla de la pel√≠cula para que sea m√°s legible, lo he transcrito a jerogl√≠ficos, transliterado, y traducido. Los signos hier√°ticos utilizados datan del Reino Nuevo, y el egipt√≥logo asesor (probablemente el Prof. Stuart Tyson Smith) utiliz√≥ el segundo volumen de la Hieratische Pal√§ographie de Georg M√∂ller para componer el texto. La frase es una oraci√≥n de predicado nominal del tipo A pw B, en la que B es el sujeto y A es el predicado. Como pod√©is ver, la atenci√≥n al detalle en esta pel√≠cula es bastante buena, pero en el √ļltimo momento, a la hora de confeccionar el ata√ļd, la persona responsable de decorados copi√≥ el texto proporcionado por el egipt√≥logo asesor cabeza abajo. A√ļn as√≠, se trata de un detalle notable, ya que si poca gente puede leer los textos jerogl√≠ficos que aparecen en las pel√≠culas, a√ļn menos gente es capaz de leer el hier√°tico (¡sobre todo si est√° boca abajo!).


Si este art√≠culo y el anterior os han resultado interesantes, en un tercer art√≠culo, m√°s adelante, seguiremos viendo detalles egiptol√≥gicos de esta pel√≠cula. 

Sunday, 23 April 2017

BIBLIOTECAS EGIPCIAS, ¿"TESOROS DE LOS REMEDIOS DEL ALMA"? ūüďö

[He pensado transferir algunos de los posts que he ido haciendo en la p√°gina de Facebook al blog para que puedan ser revisados de forma m√°s c√≥moda. Como hoy es el D√≠a del Libro, traigo este post del pasado 12 de marzo sobre bibliotecas egipcias]  

Mi idea hoy era compartir con vosotros un post sobre un curioso ep√≠teto del dios Thoth, pero lo voy a postponer para responder por aqu√≠ a una pregunta que me ha hecho Ulises Russell, ya que creo que os puede resultar interesante (al fin y al cabo, las bibliotecas son uno de mis temas predilectos, y no dejamos de lado tampoco al dios Thoth). Ulises me pregunta lo siguiente: "Hola Marina. ¿Es cierto que en Egipto a las bibliotecas de las llamaba "el tesoro de los Remedios del alma? ¿ o es un mero invento de Internet? Muchas gracias! Y disculpas por la molestia!" A lo que se refiere Ulises es a un texto que probablemente muchos hay√°is visto circulando en Internet, generalmente sin referencias, que dice lo siguiente: "En Egipto se llamaban las bibliotecas el tesoro de los remedios del alma. En efecto, cur√°base en ellas de la ignorancia, la m√°s peligrosa de las enfermedades y el origen de todas las dem√°s." Se trata de un fragmento de la obra 'Discours sur l'histoire universelle', del te√≥logo franc√©s Jacques B√©nigne Bossuet, escrita en 1681. La fuente utilizada por Bossuet, no obstante, es mucho anterior. Si vamos a la Biblioteca Hist√≥rica de Diodoro S√≠culo, libro I, 49.3, leemos lo siguiente, en su descripci√≥n del Ramesseum en Tebas: ŠľĎőĺŠŅÜŌā őī᾽ ŠĹĎŌÄő¨ŌĀŌáőĶőĻőĹ ŌĄŠĹīőĹ ŠľĪőĶŌĀŠĹįőĹ ő≤őĻő≤őĽőĻőŅőłőģőļő∑őĹ, ŠľźŌÜ᾽ ŠľßŌā ŠľźŌÄőĻő≥őĶő≥ŌĀő¨ŌÜőłőĪőĻ ő®ŌÖŌáŠŅÜŌā ŠľįőĪŌĄŌĀőĶŠŅĖőŅőĹ ("Y a continuaci√≥n est√° la biblioteca sagrada, sobre la que est√° inscrito «(Lugar de) remedio del alma»". La traducci√≥n es m√≠a).

¿Pero era esto cierto? Las bibliotecas en el Egipto antiguo recib√≠an el nombre de pr-mDA.t (per-medjat), literalmente "casa de libros". Tenemos un ejemplo de una peque√Īa c√°mara llamada as√≠ en el templo de Edfu, en la primera sala hip√≥stila, donde hay un listado de t√≠tulos de libros inscrito en sus paredes. Las instituciones de conocimiento donde se copiaban los libros, no obstante, eran llamadas Casa de la Vida (pr-anx "per-ankh"), y para acceder a ellas era necesario pasar por un proceso de iniciaci√≥n a los misterios de la escritura que est√° recogido en el Libro de Thoth, conservado en una serie de papiros dem√≥ticos. En √©l y en otros textos los libros son llamados bA.w-ra (bau-Ra), es decir "almas de Ra". Dado que la Casa de la Vida parece haber estado tambi√©n asociada a los rituales de regeneraci√≥n de Osiris, como se deduce a partir de la representaci√≥n en el papiro Salt 825 o en el Libro de El Fayum, es posible que la noci√≥n de "remedio del alma" se haya derivado de las explicaciones de los sacerdotes egipcios sobre este tipo de rituales, y sobre el contenido de muchos de los papiros conservados en la biblioteca. La lectura de la inscripci√≥n quiz√° derive de hecho del t√©rmino pr-ankh. 
Sobre bibliotecas reales, son pocas las que han llegado hasta nosotros. Una excepción es la del templo de Tebtunis, en El Fayum, donde encontramos textos de muchas clases, desde tratados científicos (como textos astronómicos y astrológicos) hasta textos literarios, que probablemente en muchos casos eran considerados como relatos históricos.

IM√ĀGENES

1-4: Estas fotograf√≠as las tom√© en mi √ļltima visita a Edfu, en 2014. En ellas pod√©is ver el pr-mDA.t o biblioteca del templo. Se trata de una peque√Īa c√°mara adosada a uno de los muros que cierran la primera sala hip√≥stila y la separan del patio. En la primera imagen veis el exterior de la c√°mara. La segunda y la tercera est√°n tomadas en el interior con una linterna. En ellas veis al dios de la sabidur√≠a y la escritura Thoth, y en la segunda, al final de la inscripci√≥n, el nombre de la c√°mara, pr-mDA.t, escrito con el signo de la casa (pr) y el rollo de papiro en su interior (mDA.t). En la cuarta foto ten√©is un detalle de la parte superior de la puerta, donde est√° grabada una paleta de escriba con dos tinteros con el signo Sn (para m√°s informaci√≥n sobre los tinteros y este signo, pod√©is acudir al siguiente post: https://www.facebook.com/egyptologicalbibliophile/photos/a.114187565624035.1073741828.106192123090246/385280471848075/?type=3&theater).





5: Representación de la Casa de la Vida en el papiro Salt 825, con Osiris momiforme en su interior. Fuente: R. Jasnow y K-Th. Zauzich (2014): Conversations in the House of Life. A New Translation of the Ancient Egyptian Book of Thoth. Wiesbaden: Harrassowitz Verlag, p. 44, fig. 14.




Sunday, 16 April 2017

¡Un libro enterrado a los pies de la estatua de Anubis! Una referencia egiptol√≥gica real oculta en La Momia (1999)

Evelyn en la vida real...

√Čsta es m√°s o menos mi cara de emoci√≥n cada vez que consigo descifrar un signo nuevo en los papiros que estudio (Copyright: Universal Studios)

Hace unos d√≠as, en mi p√°gina en Facebook, os coment√© que una de las pel√≠culas que me marcaron desde jovencita fue La Momia (1999) (pod√©is leer el post aqu√≠). Como os dec√≠a all√≠, cuando sal√≠ del cine a los 12 a√Īos me propuse (m√°s a√ļn, pues por entonces ya estaba enamorada de Egipto) convertirme en una Evelyn real, trabajar en Egipto, y ser capaz de "leer y escribir jerogl√≠ficos y hier√°tico", como dice ella en la escena de la biblioteca al comienzo de la pel√≠cula. Desde entonces, y a medida que fui aumentando mis conocimientos egiptol√≥gicos, he ido escudri√Īando la pel√≠cula plano a plano, descubriendo toda una serie de detalles que suelen pasar desapercibidos. Pese a las licencias cinematogr√°ficas propias de cualquier producci√≥n de Hollywood, el equipo que hizo la pel√≠cula cont√≥ con asesoramiento egiptol√≥gico, y al parecer algunos detalles m√°s "especializados" entraron en el gui√≥n final de la pel√≠cula. El m√°s evidente es la introducci√≥n de di√°logos en lengua egipcia, que fueron traducidos por el egipt√≥logo Stuart Tyson Smith, el mismo que tradujo tambi√©n los di√°logos en la secuela, El Regreso de la Momia (2001) y anteriormente Stargate (1994) [1]. Hoy os quiero traer un detalle que podr√≠a parecer una invenci√≥n de la pel√≠cula, pero que tiene ra√≠ces puramente egipcias.

Situemos la escena

Si recordáis la película, la introducción de la misma tiene lugar en el Egipto del Reino Nuevo, y nos muestra el asesinato ficticio del rey Seti I por su sumo sacerdote Imhotep [2] y la concubina real Anakhsunamun [3]. Tras ser descubiertos, ella se quita la vida, e Imhotep huye con sus sacerdotes, roba su cuerpo, y prepara un ritual para devolverle la vida [4]. Este ritual es interrumpido por la guardia del rey e Imhotep y sus sacerdotes son condenados a ser momificados en vida. Imhotep es depositado en un sarcófago con escarabajos comedores de carne, encerrado, y enterrado bajo una estatua de Anubis. Y aquí está el elemento que hemos de recordar, la estatua de Anubis.

La guardia Medjai enterrando el sarc√≥fago de Imhotep a los pies de la estatua de Anubis, cuya base pod√©is ver en la parte superior de la imagen (Copyright: Universal Studios)
Estatua de Anubis (Copyright: Universal Studios)
Estatua de Anubis durante la Batalla de Hamunaptra (Copyright: Universal Studios)

Cuando la pel√≠cula nos lleva a los a√Īos 20 del s. XX, aprendemos de Evelyn, nuestra bibliotecaria y aspirante a egipt√≥loga, que su sue√Īo desde ni√Īa ha sido encontrar un libro (¡otra cosa que tenemos en com√ļn, yo siempre so√Ī√© con hallar papiros con textos perdidos!), el libro de Am√≥n-Ra, que seg√ļn la leyenda se encuentra enterrado en la Ciudad de los Muertos, Hamunaptra [5]. Este libro estar√≠a enterrado, seg√ļn Evelyn ha podido averiguar en sus investigaciones, bajo los pies de la estatua de Anubis. A medida que avanza la pel√≠cula, vemos que lo que descubren debajo de esta estatua es el sarc√≥fago de Imhotep, y un cofre con cinco (?) vasos canopes y el Libro de los Muertos, que es, curiosamente, un libro en formato c√≥dice, y no un rollo de papiro como esperar√≠amos en el Reino Nuevo, ya que los primeros libros en formato c√≥dice aparecieron en el s. I d. C. [6]. Es interesante, no obstante, que la p√°gina de la que lee Evelyn, y que hace que Imhotep regrese a la vida, es una copia del cap√≠tulo 151 del Libro de los Muertos. En las im√°genes inferiores pod√©is comparar una captura de pantalla de la pel√≠cula con una imagen de parte de dicho cap√≠tulo en el Libro de los Muertos de Ani, actualmente en el Museo Brit√°nico:

Libro de los Muertos siendo leído por Evelyn (Copyright: Universal Studios)
Facsímil de parte del capítulo 151 del Libro de los Muertos
de Ani, actualmente en el Museo Brit√°nico
(Fuente: O. Goelet, R. O. Faulkner, C. A. R. Andrews, et al. (2015, 3a ed.): The Egyptian Book of the Dead. The Book of Going Forth by Day, San Francisco: Chronicle Books, lam. 33-B)


Tras devolver a Imhotep a la vida y desencadenar las diez plagas b√≠blicas, Evelyn ha de solucionar la situaci√≥n y, volviendo al Museo de El Cairo, descubre (leyendo una estela que recuerda ligeramente a la Piedra de Rosetta), que el Libro de Am√≥n-Ra, necesario para devolver a Imhotep al inframundo, ha de encontrarse bajo los pies de la estatua de Horus. Pero, ¿qu√© es todo esto de que haya libros bajo las estatuas?

Evelyn descifrando la localizaci√≥n del Libro de Am√≥n-Ra en una estela sospechosamente parecida a la Piedra de Rosetta
(Copyright: Universal Studios)


Libros enterrados bajo los pies de estatuas

Pese a que pudiera parecer un elemento creado apropiadamente para la película, lo cierto es que en los textos egipcios antiguos leemos ya sobre libros enterrados en distintos lugares, y entre ellos también bajo los pies de estatuas. De hecho, el presentar un texto como procedente de un manuscrito antiguo hallado entre las ruinas de un templo era una forma de darle prestigio. Ejemplos famosos de este recurso los tenemos en textos como el Libro de los Muertos, en los capítulos 30B, 64, 137A o 148, cuyo texto dice que fueron encontrados por el príncipe Hordedef, hijo de Khufu, en tiempos del rey Menkaure. Además, el capítulo del Libro de los Muertos Pleyte 166 dice haber sido encontrado alrededor del cuello de la momia de Usermaatre, es decir, de Ramsés II. Estas atribuciones, obviamente, tenían como objetivo dar pedigree a los manuscritos, y no debemos asumirlas como reales. Pero pasemos al texto que nos ocupará hoy:

P. Berlin 3038, columna 15 (Fuente: http://www.medizinische-papyri.de)

En la imagen superior pod√©is ver una fotograf√≠a de la columna 15 del papiro m√©dico P. Berlin 3038, tambi√©n llamado Papiro Brugsch, ya que fue el egipt√≥logo Heinrich Brugsch quien primero lo describi√≥. Este papiro, que data de la XIX dinast√≠a (Reino Nuevo), est√° escrito en hier√°tico, utilizando tinta negra para el cuerpo del texto, y roja para destacar el comienzo de cada parte. Nos vamos a centrar en la primera l√≠nea de esta columna, que corresponde a la f√≥rmula §163a, y que os presento en la fotograf√≠a de la edici√≥n de Wreszinski de 1909, que pod√©is descargar gratuitamente aqu√≠. Debajo ten√©is la transcripci√≥n jerogl√≠fica de la l√≠nea.





El texto dice lo siguiente:

HA.t-a-m dmD.t n.t hA.t wxd.w gmj.t m sXA.w js.wt m hnw Xr.t-a Xr.j rd.wj jnpw

"Comienzo de la compilación de la retirada del dolor, encontrada en las antiguas escrituras en una caja de utensilios de escritura, bajo las piernas de una estatua de Anubis".

(Tanto la transliteración como la traducción son originales mías)

En otro papiro m√©dico, el papiro Ebers, encontramos tambi√©n otra f√≥rmula hallada bajo los pies de una estatua de Anubis (columna 103, §856a). Volviendo a P. Berlin 3038, el texto introducido por la frase que hemos le√≠do fue supuestamente hallado en una caja para guardar los utensilios del escriba escondida bajo las piernas de una estatua del dios Anubis. En la pel√≠cula de La Momia vemos c√≥mo en la base de la estatua de Anubis se halla un arc√≥n en el que se encuentra el Libro de los Muertos y los vasos canopes de Imhotep:

Extracci√≥n del arc√≥n que contiene el Libro de los Muertos y los vasos canopes de Imhotep. La base de la estatua se encuentra al fondo de la imagen  (Copyright: Universal Studios)

Desconozco si la introducción de este detalle en la película fue a propósito, derivada del asesoramiento egiptológico, o si se trata de una afortunada casualidad, pero la localización del Libro de los Muertos bajo la estatua de Anubis en La Momia, como hemos podido comprobar, responde por completo a la tradición egipcia antigua real. Es un detalle, no obstante, que pasará desapercibido a todo aquél que no esté familiarizado con los textos egipcios antiguos.




NOTAS

[1] Si quer√©is saber m√°s sobre el proceso que el profesor Stuart Tyson Smith sigui√≥ para la traducci√≥n, pod√©is leer un art√≠culo al respecto en el siguiente enlace. Aparece en la parte inferior de la p√°gina, en seis p√°ginas escaneadas.

[2] El m√°s famoso Imhotep (ij-m-Htp, cuyo nombre significa "aqu√©l que viene en paz") fue el arquitecto de la pir√°mide escalonada de Saqqara (reinado de Djeser, III dinast√≠a). Fue considerado, junto con Amenhotep hijo de Hapu, uno de los mayores sabios a lo largo de la historia egipcia, y fue convertido ya en la antig√ľedad en un personaje de ficci√≥n, protagonista de al menos un relato dem√≥tico, en el que se enfrenta, anacr√≥nicamente, a una hechicera asiria (P. Carlsberg 85).

[2] √Čsta es la vocalizaci√≥n sugerida en la pel√≠cula para el nombre anx⸗s-n-jmn, cuyo significado es "Ella vive para Am√≥n".

[3] Este tipo de rituales mágicos aparecen a menudo en la literatura egipcia, especialmente en la demótica, así como en los papiros mágicos, pero generalmente era un regreso a la vida muy breve, para revelar las circunstancias de su muerte.

[4] Pese a que Hamunaptra no es un nombre egipcio, s√≠ que es una ciudad real, pero perteneciente a otra cultura, la cultura del Valle del Indo. Su nombre significa "Ciudad del Hombre Muerto", y fue hallada en la d√©cada de los 50 del siglo XIX. Curiosamente, en 2009 escrib√≠ un post al respecto en el foro de Amigos de la Egiptolog√≠a, bajo el pseud√≥nimo de Evelyn. Lo pod√©is leer aqu√≠.

[5] En otro post quiero hablaros de algunos de estos primeros códices, los textos gnósticos de la llamada biblioteca de Nag Hammadi.

Monday, 14 November 2016

¿Era la escritura jerogl√≠fica una escritura mitol√≥gica y metaf√≥rica? Un ejemplo de escritura enigm√°tica egipcia del Libro de Nut

Para muchos, casi 200 a√Īos despu√©s del genial desciframiento de la escritura jerogl√≠fica por Jean-Fran√ßois Champollion, este sistema de escritura es todav√≠a considerado misterioso, una serie de signos que ocultan verdades universales s√≥lo accesibles a unos pocos iniciados. Mientras que cualquiera que haya estudiado, aunque sea de forma introductoria, lengua egipcia antigua sabe que la escritura jerogl√≠fica no es m√°s que un sistema de escritura para poner por escrito una lengua, ¿de d√≥nde procede esta visi√≥n de la escritura jerogl√≠fica? Y lo que es m√°s importante, ¿hay algo de cierto en ella? 

Imagen de la diosa Nut a punto de ingerir el disco solar alado, en el techo de la sala hip√≥stila del templo de Dendera. Tras el abandono del templo numerosos incendios cubrieron de holl√≠n el techo del templo, que ha sido limpiado y conservado en estos √ļltimos a√Īos. Un ejemplo de las condiciones en las que estaba se puede ver en el rect√°ngulo dejado sin limpiar en esta imagen, en el que apenas se distingue a una deidad sobre una barca, como las otras que le siguen [Fuente: (c) Mikhail Kokhanchikov]


Esta visi√≥n de la escritura jerogl√≠fica existi√≥ en Europa desde la Edad Media, y especialmente el Renacimiento, en que muchas obras del pasado grecorromano se redescubrieron, poniendo ‘de moda’ ciertos aspectos del Egipto antiguo, entre ellos los enigm√°ticos jerogl√≠ficos. Entre estas obras se encontraba la llamada Hieroglyphika (“Jerogl√≠ficos”) de Horapollo, hallada en 1419 en la isla griega de Andros por el viajero florentino Crist√≥foro Buondelmonti. El manuscrito lleg√≥ a Florencia en 1422, y fue impreso en griego por primera vez en 1505 por la imprenta de Aldo en Venecia, y traducido al lat√≠n y publicado en 1515. Esto hizo que el estudio de los jerogl√≠ficos y la concepci√≥n de los mismos reflejada en este libro se popularizase, hasta el punto de que durante el Renacimiento se comenzaron a crear inscripciones jerogl√≠ficas ficticias para decorar monumentos. En la introducci√≥n de Hieroglyphika se indica que la obra fue escrita en lengua egipcia originalmente por Horapollo de Nil√≥polis, probablemente un sacerdote egipcio del s. V d. C. La obra consta de dos libros, de 70 y 119 cap√≠tulos, cada uno de los cuales trata sobre un signo, proporcionando una interpretaci√≥n aleg√≥rica del mismo. Pese a que un importante n√ļmero de los significados que proporciona son correctos, la forma en que estos significados son derivados, siempre de forma aleg√≥rica seg√ļn Horapollo, no es correcta seg√ļn nuestro conocimiento actual del sistema jerogl√≠fico. 

Los autores griegos, ya desde Her√≥doto, se interesaron por la escritura jerogl√≠fica, pero ninguno de ellos profundiz√≥ realmente en su estudio (algo que no ha de sorprendernos, ya que en la segunda mitad del primer milenio a. C., y especialmente durante el periodo grecorromano, s√≥lo un grupo selecto de sacerdotes egipcios dominaba esta escritura). Las descripciones que encontramos en estos autores, con distinto grado de detalle, no entran, no obstante, en demasiados detalles. Una barrera que no pudieron cruzar fue la estrecha vinculaci√≥n que existe entre la escritura jerogl√≠fica y la lengua egipcia, por lo que sin un conocimiento de la segunda es imposible entender el funcionamiento de la primera. Su car√°cter iconogr√°fico llev√≥ invariablemente a la conclusi√≥n de que se trataba de s√≠mbolos, cada uno de ellos con un valor aleg√≥rico y no fon√©tico. Existen algunas excepciones, y en el Filebo de Plat√≥n, cuando describe la creaci√≥n de las “letras” (ő≥ŌĀő¨őľőľőĪŌĄőĪ) por Thoth, se habla de elementos fon√©ticos. Clemente de Alejandr√≠a, en el s. II d. C., sugiere tambi√©n la existencia de signos fon√©ticos, pero habla tambi√©n sobre el valor mitol√≥gico y metaf√≥rico de los jerogl√≠ficos, como lo hab√≠a hecho Plutarco en su De Isis y Osiris

Edici√≥n de la obra Hieroglyphika de Horapollo con el texto en griego y lat√≠n, impresa en Roma en 1599 bajo el t√≠tulo de Hori Apollinis selecta hieroglyphica. Imagines vero cum priuilegio. Actualmente se conserva en la biblioteca del Museo de Brooklyn [Fuente: https://www.brooklynmuseum.org/opencollection/archives/image/39851]


¿Vinieron todas estas ideas, perpetuadas en Europa hasta el desciframiento de Champollion, de una concepci√≥n err√≥nea de la escritura jerogl√≠fica por parte de los autores grecorromanos? Es importante, cuando utilizamos fuentes grecolatinas para entender el Egipto antiguo, que las estudiemos dentro de su contexto, y del contexto del Egipto del periodo en el que fueron escritas. En numerosos art√≠culos podemos encontrar un uso irreflexivo de fuentes como Her√≥doto y Diodoro para tratar aspectos del Egipto de, por ejemplo, el Reino Antiguo, sin atender a que el primero escribi√≥ durante el s. V a. C., y por tanto el Egipto que conoci√≥ fue el de ese periodo, y lo mismo ocurre con Diodoro, que adem√°s de utilizar los datos de Her√≥doto, incorpora elementos propios de su √©poca, el s. I a. C. As√≠ pues, si desconocemos cu√°l era la concepci√≥n que exist√≠a en Egipto de su propia historia en ese momento (y para esto tenemos que acudir a las fuentes dem√≥ticas), o de la escritura jerogl√≠fica, como es el caso que nos ocupa, dif√≠cilmente podremos evaluar la veracidad de lo que dicen estos autores, y los tacharemos simplemente de inventar cosas, o de haber sido enga√Īados por los sacerdotes egipcios. Un buen historiador no puede aceptar un an√°lisis tan simplista [espero volver sobre este tema en futuros art√≠culos aqu√≠, si os resulta interesante].

Volviendo a la escritura jerogl√≠fica, lo cierto es que la descripci√≥n de la misma por parte de estos autores griegos como metaf√≥rica y mitol√≥gica en realidad refleja una forma particular de la escritura jerogl√≠fica que se desarroll√≥ ya en el Reino Antiguo, pero que tuvo su primer auge en el Reino Nuevo, y sobre todo durante la √Čpoca Tard√≠a, y el Periodo Grecorromano, durante el que alcanz√≥ cotas alt√≠simas de complejidad. Esta forma de la escritura jerogl√≠fica ha sido catalogada como “criptograf√≠a”, y consist√≠a en la obtenci√≥n de nuevos valores para los signos basados en distintas t√©cnicas, como la selecci√≥n en signos que representan varios fonemas de √ļnicamente uno de ellos, generalmente el primero (acrofon√≠a), o la sustituci√≥n de un signo com√ļn por otro que representa otra versi√≥n del mismo objeto, por otro vinculado a √©l por alg√ļn motivo mitol√≥gico, o por otro cuyo valor fon√©tico es el mismo. Tambi√©n se recurri√≥ a la fusi√≥n de varios signos para componer otros nuevos combinando sus valores. As√≠ pues, un texto pod√≠a contener varias interpretaciones al mismo tiempo. Esto, que parece complicado, quedar√° m√°s claro si vemos un bonito ejemplo procedente del llamado Libro de Nut, un tratado cosmogr√°fico sobre el movimiento del sol, la luna, y otros cuerpos celestes, desde una perspectiva mitol√≥gica. Este texto aparece por primera vez en el Osireion de Abydos de Seti I, por tanto en el Reino Nuevo, y fue copiado parcialmente en la tumba de Rams√©s IV en el Valle de los Reyes. Conservamos copias del texto tambi√©n en papiros hier√°ticos y dem√≥ticos de √©poca romana. La dataci√≥n original de la composici√≥n ha sido objeto de debate, y mientras que algunos consideran que se puede remontar al Reino Antiguo, otros indican que no puede ser anterior al Reino Medio. 

Representaci√≥n del Libro de Nut en el techo de la c√°mara funeraria de la tumba de Rams√©s IV, en el Valle de los Reyes. Las columnas de texto se encuentran bajo el cuerpo arqueado de la diosa, que tiene un sol alado (parte superior) frente a su boca, a punto de ingerirlo [Fuente: Getty Images, fot√≥grafo: Sandro Vanini]


Pero antes un poco de mitolog√≠a. Nut era la diosa egipcia del cielo, representada generalmente como una mujer arqueada sobre la tierra, con su cuerpo cubierto de estrellas. Es una de las diosas m√°s antiguas del pante√≥n egipcio, y aparece ya en los Textos de las Pir√°mides incorporada a la En√©ada Heliopolitana. En ella su papel principal es como madre de Osiris, Isis, Seth, y Nefthys. En asociaci√≥n a este papel de madre aparece descrita en los Textos de las Pir√°mides como una gran vaca celeste, que amamanta al rey, representaci√≥n que perdurar√° hasta la √©poca grecorromana, como podemos ver en el templo de Dendera, en que es asociada a la diosa Hathor. Como madre, ejerce la protecci√≥n de sus hijos, y en particular de su hijo Osiris cuando √©ste fue atacado por Seth. En el encantamiento 427 de los Textos de las Pir√°mides leemos una recitaci√≥n para que Nut proteja a su hijo Osiris, en este caso encarnado en el rey, y lo coloque en su cuerpo como estrella imperecedera. Esta idea de entrar en el cuerpo de la diosa Nut aparece tambi√©n en la teolog√≠a solar, en la que el sol es tragado por la diosa Nut al atardecer, y renace cada amanecer del cuerpo de la diosa. La combinaci√≥n de estas dos ideas, osir√≠aca y solar, que ocurri√≥ principalmente durante el Reino Nuevo, dio lugar a la imagen de la diosa Nut como cerda que devora a sus lechones, que podemos ver en algunos amuletos. Los egipcios se dieron cuenta de que en situaciones de peligro, las madres pod√≠an devorar sus propios lechones, y asociaron este comportamiento a la teolog√≠a de la diosa Nut. 

Este amuleto de fayenza muestra a una cerda con cuatro cerditos mamando. En el texto jerogl√≠fico que aparece en la base, podemos leer: "Palabras dichas por la gran Nut, madre del dios. (Ella) dice: Yo soy ...". As√≠ pues, la figura aparece claramente identificada como la diosa Nut. [Fuente: no he podido encontrar ning√ļn dato sobre la actual localizaci√≥n de este amuleto, la imagen la he tomado de Pinterest. Por favor, si alguien identifica algo m√°s al respecto, pido me lo indique en un comentario. ¡Gracias!]

Esto nos ayuda a comprender una de las frases que aparecen en el Libro de Nut. El texto jeroglífico es el siguiente:



En √©l vemos la part√≠cula i͗w seguida de un cerdo (signo E12 de Gardiner), el buitre (signo G14), y una estrella seguida del trazo ideogr√°fico (signo N14+Z1). ¿C√≥mo hemos de interpretar esta frase? Los que sep√°is lengua egipcia os habr√©is dado cuenta de que se trata de un texto peculiar. En este caso, hemos de acudir al valor fon√©tico del signo del cerdo, Ň°Íú£i͗, y del buitre, mw.t, y tomar de cada uno de ellos el primer fonema, con lo que tenemos Ň°m, el verbo “ir”. La estrella ha de leerse seg√ļn su valor normal, sbÍú£, “estrella”. As√≠ pues, la frase se traduce como “una estrella va”. 

¿Es esto todo lo que podemos leer en esta frase? No, los escribas que compusieron el texto escogieron los signos de forma muy precisa. Existen muchos otros signos que contienen los fonemas Ň° y m, y el signo del cerdo no es excesivamente com√ļn. Tengamos en cuenta que el contexto de la frase es una composici√≥n que trata sobre la concepci√≥n egipcia del firmamento, que aparece inscrita en algunas de sus atestiguaciones junto a la gran figura de la diosa Nut arqueada sobre el cielo. La selecci√≥n de los signos no es casual, sino que en paralelo al significado del texto a partir de la lectura fon√©tica del mismo, nos ofrece otro nivel de significado, en este caso visual (o metaf√≥rico y mitol√≥gico, como dec√≠an los autores griegos), en el que tenemos el signo del cerdo, y el buitre, cuyo significado es “madre”. As√≠ pues, tenemos aqu√≠ una alusi√≥n a Nut como madre en forma de cerda, que devora sus lechones, en este caso las estrellas. 

En conclusi√≥n, cuando analizamos lo que los autores grecolatinos nos dicen sobre la escritura jerogl√≠fica, o lo que Horapollo describe en su Hieroglyphika, hemos de tener en cuenta que en √©poca romana la escritura jerogl√≠fica hab√≠a quedado limitada √ļnicamente al √°mbito de los templos, y era conocida por un porcentaje muy reducido del sacerdocio egipcio, que empleaba el dem√≥tico como escritura normal para documentos, textos literarios, e incluso composiciones funerarias y religiosas en √©poca romana, y el hier√°tico (que debe su nombre a que era una escritura en este momento √ļnicamente sacerdotal, limitada a textos religiosos y funerarios). Las inscripciones de los templos egipcios de √©poca grecorromana (los que se suelen visitar en los viajes a Egipto: Edfu, Dendera, Esna, Philae, entre otros) est√°n escritas en lo que llamamos “jerogl√≠ficos ptolemaicos”, que siguen los principios de la escritura “criptogr√°fica” o “enigm√°tica” que he explicado arriba. As√≠ pues, no resulta sorprendente que los viajeros griegos y romanos, pero tambi√©n autores como Horapollo, describiesen la escritura jerogl√≠fica como mitol√≥gica y metaf√≥rica, ya que, de alg√ļn modo, lo era. 

Para saber m√°s: 

DARNELL, J. C. (2004): The Enigmatic Netherworld Books of the Solar-Osirian Unity. Cryptographic Compositions in the Tombs of Tutankhamen, Ramesses VI and Ramesses IX, Friburgo: Academic Press Fribourg. Vandenhoeck & Ruprecht G√∂ttingen.

HORNUNG, E. (2001): The Secret Lore of Egypt. Its Impact on the West, Ithaca y Londres: Cornell University Press.

IVERSEN, E. (1961): The Myth of Egypt and its Hieroglyphs in European Tradition, Princeton: Princeton University Press.

Sunday, 22 May 2016

La larga vida de los monumentos egipcios

Hoy vamos a acercarnos a un monumento egipcio, para examinarlo con ojos de arque√≥logo. Generalmente, cuando observamos una tumba, una estatua, una pintura, o incluso un papiro, un examen superficial puede hacernos pensar que se trata de una entidad acabada, completa, y anclada en un momento del pasado. No obstante, si comenzamos a prestar atenci√≥n a peque√Īos detalles en su factura, superficie, o en su contexto, su historia comienza a desplegarse ante nuestros ojos. Desde su momento de creaci√≥n, estos monumentos han experimentado distintos tipos de actuaciones, intencionales o fortuitas, que nos informan sobre su historia en distintos periodos. Para ver esto con claridad, hoy vamos a examinar los relieves de la tumba del visir Nespeqashuty, conservados en el Brooklyn Museum, en Nueva York.

Bloques de la tumba de Nespeqashuty, conservados en el Brooklyn Museum (Fuente: https://www.brooklynmuseum.org/opencollection/objects/66608/Relief_Blocks_from_the_Tomb_of_the_Vizier_Nespeqashuty)


La tumba de Nespeqashuty es la TT 312, y se encuentra en Deir el-Bahari. Nespeqashuty fue visir del Alto Egipto durante el reinado de Psam√©tico I, fundador de la XXVI dinast√≠a, aunque es posible que su acceso a este puesto fuese durante el reinado del √ļltimo rey de la XXV dinast√≠a, Tanutamani, expulsado de Egipto tras su derrota frente a la invasi√≥n asiria de Ashurbanipal, que lleg√≥ hasta Tebas y saque√≥ el gran templo de Am√≥n en Karnak (sobre las implicaciones de estos hechos y su reflejo en la literatura dem√≥tica posterior podemos hablar otro d√≠a). Nespeqashuty decidi√≥ enterrarse en Tebas, donde ejerc√≠a sus funciones, y decor√≥ su tumba con toda una serie de placas de piedra caliza talladas con relieves con distintas escenas. El primer paso en nuestro an√°lisis de la tumba es la observaci√≥n de los relieves.

En el Brooklyn Museum se conservan nueve bloques de esta tumba. Los an√°lisis realizados por el museo han revelado que la roca procede de la zona del Asasif, es decir, que se trata de roca local, por su color amarillento y la presencia de trazas de hierro en su superficie.

Si examinamos los relieves, vemos que presentan escenas t√≠picas del repertorio funerario del Reino Nuevo, con presentaciones de ofrendas, o el viaje del difunto en barca a Abidos. Un aspecto importante a tener en cuenta cuando se examina un monumento de la XXVI dinast√≠a es que durante este periodo se produjo un renacimiento de las artes pl√°sticas, tomando como referente el arte de periodos anteriores, en un movimiento que ha sido designado como arca√≠smo del Periodo Tard√≠o. As√≠ pues, los artistas del periodo exploraron los monumentos de periodos anteriores, y copiaron sus decoraciones, reproduci√©ndolas en ocasiones de forma casi exacta (con tal perfecci√≥n que en algunos casos incluso confundieron a los primeros egipt√≥logos que los estudiaron). En algunos casos ha sido posible identificar los modelos del Reino Nuevo, pero especialmente del Reino Antiguo en los que estos artistas se basaron. Este fen√≥meno se inici√≥ ya durante la XXV, en que fue incluso aplicado a los textos, como es el caso de la Teolog√≠a Menfita, copiada sobre la Piedra de Shabaka (hoy en el Museo Brit√°nico), escrita en la fase de la lengua egipcia correspondiente al Reino Antiguo, para hacer pasar el texto por una copia de un documento antiguo. En el caso de los relieves de Nespeqashuty, se han podido identificar con las decoraciones de las tumbas del Reino Nuevo de la zona, as√≠ como del cercano templo de Hatshepsut en Deir el-Bahari. Si observamos los relieves en detalle, podemos ver su proceso de creaci√≥n, ya que la decoraci√≥n de la tumba no fue terminada. Podemos observar c√≥mo primero se trazaron los dise√Īos en tinta roja. Generalmente, tras este paso, la decoraci√≥n definitiva era trazada en negro, pero en este caso toda la decoraci√≥n fue realizada en rojo, tras lo que se pas√≥ a tallar el fondo de las escenas, dejando figuras y e inscripciones en altorrelieve, siendo el √ļltimo paso el tallado de los detalles interiores.

Detalle de una secci√≥n de los bloques, en la que podemos ver las distintas fases de la elaboraci√≥n de la decoraci√≥n de la tumba. En la parte superior se puede observar una escena en la que aparece una barca con remeros. La escena est√° trazada en tinta roja, que constitu√≠a la primera fase del proceso de decoraci√≥n de la tumba. En otros casos, tras este boceto inicial en rojo, el dise√Īo final de la decoraci√≥n se dibujaba en tinta negra. En este caso las correcciones se han realizado tambi√©n en tinta roja. En el registro inferior podemos ver la siguiente fase en el proceso de decoraci√≥n de la tumba. En la parte derecha podemos ver que el fondo de la escena ha sido ya rebajado, dejando las figuras y los signos jerogl√≠ficos en altorrelieve, pero en el interior pueden verse todav√≠a los detalles en tinta roja. En la parte izquierda de este registro, no obstante, los detalles interiores de las figuras han sido ya tallados, y la escena presenta su dise√Īo final. (Fotograf√≠a de Marina Escolano-Poveda)


Todo este trabajo (colocaci√≥n de los bloques, decoraci√≥n, tallado de la decoraci√≥n), tuvo lugar durante la segunda mitad del s. VII a. C. (ca. 640-610 a. C.). No obstante, la historia de esta tumba comenz√≥ m√°s de un milenio antes. ¿C√≥mo es esto posible? Nespeqashuty, en lugar de construir una nueva tumba, reutiliz√≥ una tumba ya existente, de la XI dinast√≠a (ca. 2055-1985 a. C.). La regi√≥n de Deir el-Bahari fue ya una importante necr√≥polis, incluyendo tumbas reales, como la de Mentuhotep II, que ser√≠a el modelo del posterior templo de Hatshepsut, durante el final del Primer Periodo Intermedio y los inicios del Reino Medio, hasta el traslado de la capital a Itji-Tawy, en el Egipto medio. Muchas de estas tumbas, saqueadas ya en tiempos antiguos, fueron posteriormente reutilizadas, y en ocasiones completamente remozadas, como en el caso de Nespeqashuty, que forr√≥ sus paredes con estos bloques de caliza, debido probablemente a la mala calidad de la roca original de la tumba. As√≠ pues, nos encontramos frente a un monumento que inici√≥ su historia a comienzos del segundo milenio a. C., siendo reutilizado en el s. VII a. C.


Sin embargo, si observamos los bloques con m√°s atenci√≥n, veremos que su historia no termin√≥ tampoco en este momento. Adem√°s de los relieves y los trazos de los primeros dise√Īos de la decoraci√≥n, podemos ver que hay m√°s elementos sobre la superficie de los bloques. Se trata de inscripciones en dem√≥tico, copto y griego, pintadas en tinta roja o inscritas sobre la roca, dejadas por antiguos visitantes. La designaci√≥n que solemos dar a estas inscripciones es graffiti (graffito en singular). El significado moderno de este t√©rmino suele hacer referencia a formas de arte underground, o incluso a formas de vandalismo. Para poder entender el fen√≥meno de los graffiti antiguos, no obstante, hemos de dejar de lado las concepciones modernas y tratar de introducirnos en la mentalidad antigua. Para ello hemos de ver qu√© tipo de textos hallamos. En el caso de los graffiti dem√≥ticos, se trataba de muestras de veneraci√≥n y respeto hacia las personas enterradas en estos monumentos. Desde tiempos antiguos, la visita de tumbas era una actividad com√ļn en el Egipto antiguo, y muchas de las inscripciones ya desde el Reino Antiguo se dirigen a los visitantes, pidi√©ndoles que hagan ofrendas para el difunto, ya sea f√≠sicamente, o mediante la magia generada por la lectura de las inscripciones. Las capillas de las tumbas estaban abiertas a los visitantes (la c√°mara funeraria sol√≠a encontrarse al fondo de un pozo cerrado, en un nivel inferior). As√≠ pues, en las zonas en las que ten√≠an lugar las principales procesiones funerarias a lo largo de distintos periodos, encontramos graffiti de visitantes, que en muchos casos aprecian la belleza de las decoraciones de las tumbas. En muchos casos, estos graffiti eran dejados por artistas antiguos. Ya en el Reino Nuevo encontramos graffiti hier√°ticos en tumbas tebanas, y la costumbre continu√≥ en √©pocas posteriores, como en el caso de la tumba de Nespeqashuty que estudiamos hoy. De hecho, se puede ver la popularidad de las tumbas en las rutas en la necr√≥polis en distintos periodos seg√ļn la cantidad de graffiti dejados. En otros casos, estas inscripciones  eran indicaciones pr√°cticas para los visitantes, o para los trabajadores de la necr√≥polis, con direcciones hacia distintas salas de los complejos funerarios (como han indicado el Prof. Richard Jasnow y la Dra. Tina di Cerbo, que han estudiado los graffiti dem√≥ticos de la tumba de Djehuty, excavada por el Proyecto Djehuty dirigido por el Dr. Jos√© Manuel Gal√°n).

En esta fotografía podemos ver un graffito demótico escrito en tinta roja, dejado por un visitante a la tumba. En la parte inferior podemos ver el proceso de tallado de la inscripción jeroglífica horizontal, con los signos dibujados en rojo a la derecha, sus contornos comenzados a tallar en la parte central, y el fondo completamente rebajado en al parte izquierda, pero sin tallar todavía el detalle interior de los signos. (Fotografía de Marina Escolano-Poveda)


En esta imagen podemos ver, a la izquierda, parte de un graffito demótico escrito con tinta roja, y a la derecha un graffito inscrito con un punzón, raspando la superficie de la piedra. En ambos casos disponemos del inicio de la inscripción, que es un texto típico en que se pide que el Ba del difunto viva. Los graffiti están trazados sobre una escena de la tumba en la que podemos ver también distintas fases del proceso de decoración con más detalle. A la derecha vemos una figura de pie sobre un barco. Si nos fijamos en la peluca, el brazo izquierdo de la figura, o su pierna izquierda, veremos que hay unas líneas más tenues situadas un poco desplazadas con respecto a las líneas finales del dibujo. Se trata del primer trazado de la figura, corregido después mediante las líneas rojas de más intensidad. Así pues, vemos que la pierna estaba inicialmente más avanzada, el brazo más cerca del torso, y la peluca dibujada más hacia la derecha. En la parte derecha de la imagen vemos que el barco y la figura situadas en esta parte están ya tallados por completo. Entre los dos barcos vemos una línea que muestra el distinto nivel de la superficie de la piedra, que no ha sido rebajada todavía para crear el altorrelieve en la parte derecha. (Fotografía de Marina Escolano-Poveda)


En √©poca grecorromana, Egipto se convirti√≥ en destino de viajeros, que visitaron las tumbas y dejaron sus nombres inscritos en griego. En √©poca cristiana, los cristianos coptos hicieron de algunas de estas tumbas sus moradas, y tambi√©n escribieron sobre sus paredes, generalmente sus nombres, s√≠mbolos cristianos como el crism√≥n, y muestras de veneraci√≥n religiosa. √Čstos fueron acompa√Īados en ocasiones de la destrucci√≥n de algunas de las im√°genes antiguas (pero esto ser√≠a otra historia, para otro post).

En resumen, una observaci√≥n atenta de los monumentos antiguos puede hacernos viajar en el tiempo, cont√°ndonos una larga historia de cambios sociales, pol√≠ticos y religiosos. Son los peque√Īos detalles, que suelen pasar desapercibidos, los que nos cuentan las historias m√°s interesantes. En un pr√≥ximo art√≠culo seguiremos explorando la historia de los monumentos egipcios, esta vez tras el fin de la civilizaci√≥n egipcia, y os mostrar√© el interior de la mezquita de Abu el-Haggag, construida sobre el Templo de Luxor.


REFERENCIAS:

FAZZINI, R. A., ROMANO, J. F. y CODY, M. E. (1999): Art for Eternity. Masterworks from Ancient Egypt, Brooklyn Museum of Art, Nueva York: Brooklyn Museum of Art & Scala Publishers, p. 126. 

Ficha de los bloques en la web del museo:
https://www.brooklynmuseum.org/opencollection/objects/66608/Relief_Blocks_from_the_Tomb_of_the_Vizier_Nespeqashuty